Después de estudios y la valoración de diferentes especialistas, la sospecha dejó de serlo: tu hijo ha sido diagnosticado con autismo. A pesar de que la maestra o algún familiar e incluso tú te dieras cuenta de que algo andaba mal en su desarrollo, la noticia cae como balde de agua fría, pues a diferencia de otras enfermedades, no tiene un protocolo de tratamiento definido y sobre todo se desconoce la causa o la cura.
Tras el diagnóstico y para asimilar las emociones que genera, te puedes enfrentar a diferentes etapas que se dan también en el proceso de tratamientos.
- Choque. Sentir confusión o que el mundo se paraliza, es normal, pero esto puede hacer que prefieras buscar una segunda opinión médica
- Negación. De forma inconsciente rechazarás lo que está pasando y te costará trabajo leer o escuchar sobre el tema, sin embargo es una forma de hacerle frente a la realidad. Sólo es vital que aceptes esta etapa para no dejar a un lado la importancia que tiene la atención oportuna hacia tu hijo
Para apoyarte sin dejar a un lado la importancia que tiene atender el caso de tu hijo, Autism Speaks habla de esto y da algunas recomendaciones:
- Acepta los sentimientos que esto te genera. Desde antes de concebirlo, ya tenemos un proyecto de vida ideal para nuestro hijo, así que el cambio repentino de los planes, genera tristeza, lo cual es normal pero es importante librarnos de ella y de la tensión que genera. Lo más recomendable es que seas amable contigo y aceptes los sentimientos que esto te provoca. Si necesitas llorar, hazlo pero no te culpes. Considera hablar con un terapeuta o alguna persona que haya pasado por la misma situación, en ocasiones, hay que aceptar que no se puede cargar con todo
- Date tiempo para adaptarte. Es normal que tardes en entender el trastorno de tu hijo, sin embargo debes ser paciente contigo y entender que es parte de esta nueva vida. Por otro lado, toma en cuenta que cada integrante de la familia lo entenderá y se adaptará de diferentes maneras y en distintos momentos
- Defiéndelo con la mejor herramienta: la información. El conocimiento es poder y esto te dará la fuerza que necesitas para salir adelante y tomar las mejores decisiones que apoyarán el desarrollo y crecimiento de tu hijo
- Aprecia y reconoce sus pequeños logros. Concéntrate en lo que puede alcanzar y no en compararlo con lo que los demás niños de su edad pueden hacer
Lo mejor es que aceptes el impacto emocional que esto te provoca y cuidar de ti, pues vendrán momentos de lucha y estrés que necesitarán de tu fortaleza. Toma en cuenta que esto te ayudará a ver el mundo de una forma diferente y te darás cuenta que el amor que sientes por tu hijo es más fuerte y grande de lo que imaginas.

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